2 de octubre de 2026
Cayó el acusado por el femicidio de Aixa en Tigre: también detuvieron a la abuela acusada de encubrimiento
Alejandro Sofía, de 26 años, fue encontrado este jueves por la Policía. Estaba prófugo desde el hallazgo del cuerpo de la joven de 20 y antes de desaparecer le había dicho a un amigo que se había "mandado una cagada"
La Policía Bonaerense capturó este jueves a Alejandro Sofía (26), el principal sospechoso por el femicidio de Aixa Dana Mili, la joven de 20 años que fue encontrada muerta este miércoles en su casa de Dique Luján, partido de Tigre.
Según pudo saber Infobae de fuentes judiciales y policiales, efectivos de la DDI San Isidro que realizaban tareas para dar con el prófugo lo encontraron en Tigre, en la casa de su abuela, y concretaron su detención. El acusado quedó a disposición de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) de Género y Abuso Sexual, a cargo de Mariela Miozzo, que lidera la investigación.
La captura fue el resultado de un amplio operativo de búsqueda que incluyó tareas de saturación y rastrillajes, con grupos de la Dirección de Canes K9 y efectivos de distintas dependencias de la región AMBA Norte I, además de personal de Crimen Organizado y la DAIC. En medio de ese despliegue, los investigadores detectaron que Sofía se había trasladado hasta la casa de su abuela.
Fuentes de la investigación explicaron a este medio que lograron geolocalizar al sospechoso mediante intervenciones telefónicas y tareas de telecomunicaciones. Con esa información, la fiscal dispuso un allanamiento de urgencia en la propiedad, donde finalmente fue detenido. La abuela de Sofía se encontraba en la vivienda y también fue aprehendida por orden de Miozzo, acusada de encubrimiento. Tras las detenciones, se produjeron disturbios con la Policía frente a la propiedad, donde se concentraron familiares de Aixa y vecinos de la zona.
La captura se produjo antes del velatorio de Aixa, mientras familiares y allegados realizaban una marcha para reclamar Justicia por la muerte de la joven y pedir que Sofía se entregara. Al enterarse de que el hombre había sido localizado a pocas cuadras, los familiares corrieron hasta el lugar donde todavía se desarrolla el operativo policial.
En medio de la tensión, vecinos apedrearon los móviles de la policía que se encontraban en el lugar. La fiscal Miozzo también se hizo presente y explicó ante los medios cómo habían logrado ubicar al sospechoso.
"Pudimos establecer que estaba acá por medios de telecomunicaciones. Ayer allanamos este lugar y no estaba. Es la casa de la abuela", dijo en declaraciones a TN.
Tras la captura, un cordón policial permaneció frente a la vivienda para contener los disturbios.
Aixa fue encontrada sin vida el miércoles en su domicilio de la calle 12 de Octubre al 800. Su padre regresó a la vivienda y halló el cuerpo de la joven colgado del cuello.
Sin embargo, a partir de las pericias, los testimonios y otras tareas realizadas en el lugar, los investigadores comenzaron a trabajar sobre la hipótesis de que la escena había sido montada para ocultar el crimen.
Las sospechas se concentraron sobre Sofía, ex pareja de la víctima, quien ya había sido detenido el 3 de diciembre de 2025 en una causa por lesiones leves y amenazas coactivas contra Aixa y había recuperado la libertad el 16 de julio pasado, 75 días antes del hecho por el que ahora quedó detenido.
Antes de desaparecer, Sofía le envió mensajes a un amigo en los que aseguró que se había "mandado una cagada" y que iba a quitarse la vida. Incluso, horas antes del hallazgo del cuerpo, también grabó un video de despedida en el que les habló a familiares y amigos.
"Nada. Saben que soy... no sé cómo explicarme, pero bueno, esto es un saludo para todos. Los quiero a todos, a todos, a todos, a toda la banda, a todos, a todos mis amigos, amigas, todos los que tengo, a todos los quiero", se lo escucha decir al comienzo.
Y cierra: "Mi tía, mi abuela, mi mamá, mi viejo, mis primos, todos, todos, todos. Tengo una banda de amistades tengo. Así que nada, eh, los quiero mucho, cuídense y nada, los voy a estar viendo desde arriba, seguro. Así que bueno, los quiero gente, ¿saben? Cuídense".
La noche anterior a su muerte, Aixa había hablado con su padre para avisarle que ya estaba en su casa. Antonio trabajaba como sereno y, según reconstruyó, cerca de las 22 la joven le comunicó que había llegado y que se iba a dormir.
"Me dijo como siempre, como cargada: 'No me jodas, me voy a acostar'", recordó el hombre. Era habitual que mantuvieran ese contacto mientras él trabajaba: "Con Aixa éramos re unidos. Ella vivía conmigo, siempre nos comunicábamos, le mandaba mensajes, me avisaba cuando llegaba".
Ese fue el último contacto que Antonio relató haber tenido con su hija aquella noche. A las 8.05 del miércoles, cuando terminó su jornada laboral y regresó a la vivienda familiar de Dique Luján, se encontró con Aixa. "La fui a agarrar y estaba toda fría", contó el hombre.
"De la desesperación le hice upa, la levanté, la quise soltar, tenía la esperanza de que me diga algo, una esperanza de vida", contó el padre. A los gritos pidió ayuda a los vecinos: uno de ellos logró desatar a la joven y otro salió a buscar una ambulancia.