18 de septiembre de 2026
La OMS advirtió que los combates en Yemen ponen al sistema sanitario al borde del colapso
Unos 20 millones de habitantes requieren ayuda médica en medio de nuevos desplazamientos, carencias de financiación y trabas para llegar a las zonas golpeadas, mientras los hospitales operan con recursos limitados, según alertó el organismo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que el repunte de los combates en Yemen empujó al sistema sanitario del país "al borde del colapso", mientras cerca de 20 millones de personas necesitan asistencia médica en medio de nuevos desplazamientos, falta de fondos y dificultades para llegar a las zonas afectadas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la escalada de violencia dejó más víctimas y obligó a miles de familias a abandonar sus hogares. La situación agravó la presión sobre hospitales y centros de salud que ya funcionaban con recursos limitados antes de la nueva ofensiva.
"Casi 20 millones de personas necesitan asistencia sanitaria, mientras que los brotes de cólera, sarampión, poliomielitis y dengue, así como la desnutrición, amenazan aún más vidas", mencionó.
La crisis alcanzó a una población que arrastraba años de guerra, desplazamientos y deterioro de los servicios públicos. Unos 17,8 millones de personas carecieron de acceso adecuado a atención sanitaria, agua potable y saneamiento, según las cifras difundidas por Naciones Unidas.
"Hacemos un llamado a la protección del personal sanitario y los centros de salud, al acceso seguro y sin trabas para los socios humanitarios y a un mayor apoyo internacional para atender las necesidades que se agravan rápidamente. La paz es la mejor medicina", señaló Ghebreyesus.
Solo el 60% de los centros sanitarios mantuvo su actividad a pleno rendimiento. El resto afrontó interrupciones parciales, falta de insumos, escasez de personal o daños derivados de la guerra. La atención a los heridos por los combates coincidió con la necesidad de sostener campañas de vacunación y servicios básicos para millones de habitantes.
La OMS señaló además que los brotes de cólera, sarampión, poliomielitis y dengue amenazaron a una población afectada también por la desnutrición. El organismo colaboró con el Ministerio de Salud y con los equipos de primera respuesta, aunque las limitaciones de acceso y la falta de financiación redujeron el alcance de esas operaciones.
En el caso de la colera en Yemen, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), entre el 8 y el 29 de junio de 2026 se registraron 389 casos nuevos. En lo que iba del año, el total ascendió a 5.443 contagios y siete muertes, una cifra muy inferior a la de 2025, cuando para una fecha similar se contabilizaron 41.510 casos y 129 fallecimientos.
La advertencia sanitaria coincide con una nueva fase de enfrentamientos entre los rebeldes hutíes y las fuerzas leales al Gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudíta.
Los hutíes lanzaron una ofensiva en áreas de las provincias de Taiz y Hodeida, donde lograron avances territoriales. Entre sus principales conquistas figuró la ciudad portuaria de Moca, situada en la costa del mar Rojo, además de posiciones próximas al estrecho de Bab el Mandeb.
La toma de Moca obligó a las tropas gubernamentales a reorganizar sus despliegues en la costa occidental. El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial, Rashad al Alimi, aseguró que las Fuerzas Armadas se reforzaron y reposicionaron para recuperar el terreno perdido.
Al Alimi afirmó que el Ejército mantuvo operaciones en diversos frentes, con atención en Taiz y Marib, y también en Lahj, Al Yauf, Hajjah, Al Bayda y Al Dhalea. Esas zonas formaron parte de la ofensiva rebelde, que reactivó la confrontación militar en varios puntos del país.
Las fuerzas gubernamentales intensificaron sus ataques contra posiciones y concentraciones de combatientes hutíes en Marib, Taiz y la costa occidental. Arabia Saudita aumentó a su vez las operaciones aéreas contra los rebeldes.
Los hutíes denunciaron que la aviación saudí efectuó más de 350 incursiones en pocos días. Los enfrentamientos provocaron una nueva ola de desplazados, que se contó por decenas de miles, y elevaron la demanda sobre los servicios médicos disponibles.
Los avances hutíes cerca de Bab el Mandeb aumentaron la inquietud por la seguridad de esta ruta marítima, una de las principales conexiones entre el mar Rojo y el golfo de Adén. El estrecho cobró mayor relevancia tras las alteraciones en la navegación por el estrecho de Ormuz.
Bajo este contexto, el Gobierno yemení solicitó a Naciones Unidas medidas para frenar a los hutíes y evitar que utilizaran Bab el Mandeb como instrumento de presión. Por esa vía circula más del 10% del comercio mundial, según las autoridades yemeníes.
Los rebeldes afirmaron que no interferirían en el tránsito marítimo, aunque su avance hacia la zona incrementó su capacidad de influir sobre la seguridad del estrecho. La ofensiva también incluyó la toma de varias islas, de acuerdo con la información difundida por la televisión estatal yemení.
Por otro lado, la Unión Europea condenó la campaña militar de los hutíes y los ataques contra Arabia Saudita, incluido uno dirigido contra La Meca. El bloque pidió el cese de las acciones armadas y expresó su respaldo a una salida negociada del conflicto.
(Con información de Europa Press)