15 de septiembre de 2026
Por una baja en la recaudación, el Gobierno dio marcha atrás con una medida clave que beneficiaba a las pymes
Desde hoy ya no podrán depositar ni pagar con cheques desde sus cuentas bursátiles. La operatoria les permitía a las empresas el eludir el impuesto a los débitos y créditos. Fuerte reacción negativa entre los agentes bursátiles y cámaras del sector
El gobierno de Javier Milei decidió frenar una operatoria que beneficiaba a las pequeñas y medianas empresas que buscan financiamiento. A partir de una resolución general de la Comisión Nacional de Valores (CNV), las empresas ya no podrán depositar estos instrumentos en sus cuentas bursátiles, lo que les permitía eludir el pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios.
La reglamentación 1.166 dispuso que "la transferencia será la única modalidad habilitada para la recepción y entrega de fondos de y hacia los clientes". Y agregó detalles al indicar que "la medida busca asegurar la disponibilidad inmediata de los fondos, eliminar eventuales rechazos asociados al uso de cheques y, al mismo tiempo, fortalecer los mecanismos de control y prevención frente a posibles conductas disvaliosas".
La decisión se tomó por la abrupta caída en la recaudación del denominado impuesto al cheque, que se cobra cada vez que se realiza un cobro o un pago en una cuenta corriente bancaria. El tributo es el 0,6% en el momento del débito y otro 0,6% al acreditarse los fondos. Se trata de un impuesto creado por el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en la emergencia del 2001 y sólo se extendería por solo 90 días, pero ya lleva 26 años, pese a tratarse de unos de los tributos más distorsivos que aplica la administración nacional.
La CNV hizo referencia a cuestiones relacionadas con la transparencia del mercado y la trazabilidad de las operaciones. Pero, en el fondo, la preocupación oficial pasa por el impacto negativo que la medida estaba teniendo en los ingresos mensuales de Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
En agosto, por ejemplo, la recaudación del impuesto a los créditos y débitos bancarios se había hundido 9% en términos reales, según detalló el economista de la consultora Romano Group, Salvador Vitelli, mientras que la actividad económica presenta una suba de casi 2 por ciento. Como la operatoria se había vuelta cada vez más generalizada, el agujero en los ingresos fiscales hubiera crecido mes a mes.
La medida que permitía utilizar al cheque como medio de pago a través de una Alyc (sociedad de Bolsa) fue dictada el 13 de mayo pasado. Pocos días después se puso un tope de dos cheques por día y por cliente. Y ayer finalmente se eliminó por completo esta posibilidad.
Eso significa en la práctica las pymes tendrán que obligatoriamente volver a depositar los cheques en cuentas bancarias, quedando automáticamente sujetos al gravamen.
La medida desató fuertes reclamos en redes sociales y también en todo el circuito relacionado con las Alycs, aunque no hubo pronunciamientos oficiales. "Se trata de otra medida en contra de las pymes del sector manufacturero. No solo le sacan un medio de pago sino que los obligan a pagar impuesto al cheque para todo. Encarecen la operatoria cuando algunos hasta están al descubierto para comprar mercadería", indicó un usuario en la red X.
Una de las Alycs líderes del mercado realizó estas aclaraciones a sus clientes ayer a última hora: "En la práctica, esto significa que para depositar fondos en su cuenta deberán transferir desde una cuenta bancaria propia (o de la que sea cotitular) o desde un CVU asociado a su CUIT. Ya no se aceptan cheques". Y para retirar fondos de una cuenta comitente "los pagos se realizarán exclusivamente por transferencia a una cuenta bancaria o CVU a su nombre".
Por otra parte, indicaron que "esta modificación no afecta la posibilidad de operar con cheques de pago diferido como instrumento de inversión (comprarlos o negociarlos en el mercado). Lo que se elimina es únicamente su uso como medio para depositar o retirar fondos de su cuenta".