14 de septiembre de 2026
Continúa la búsqueda del policía federal desaparecido en Jujuy: "Barajamos la hipótesis de que estaría en Bolivia", dijo el fiscal del caso
Alberto Mendívil, el funcionario público a cargo de la investigación, habló en una entrevista televisiva sobre las distintas líneas que se analizan para encontrar a Maximiliano Martínez, desaparecido desde hace cinco días
Maximiliano Oscar Martínez, un agente de la Policía Federal Argentina de 30 años, lleva seis días sin dar señales de vida desde que cruzó la frontera entre La Quiaca y Villazón, Bolivia, en bicicleta y con la intención de volver ese mismo día. Su teléfono está apagado, no hubo contacto con su esposa ni con su madre, y los rastrillajes conjuntos entre fuerzas argentinas y bolivianas aún no arrojaron resultados. En este contexto, el fiscal a cargo del caso habló públicamente y dejó en claro cuál es la hipótesis que más peso tiene en la investigación.
El martes 8 de septiembre, cerca de las 10 de la mañana, Martínez desayunó con sus padres en La Quiaca. Su esposa Natalia había salido a trabajar temprano, por lo que él quedó solo antes de tomar su bicicleta y cruzar hacia Villazón para hacer algunas compras. Dijo que volvía enseguida. Según relató Celinda, tía del agente, en declaraciones a Crónica TV: "Dijo que iba a almorzar en su casa. Entonces dijo que sí, que está bien y que iba un ratito a Villazón a comprar, lo que nosotros a veces pasamos a comprar, algún producto alimenticio o lo que fuera, y que volvía enseguida. Para que fuera más rápido, se fue con la bicicleta."
La denuncia por desaparición se radicó el jueves 10 de septiembre ante la Policía provincial, dos días después de la última vez que se lo vio. Desde entonces, se activaron los protocolos de búsqueda de personas y se articuló un operativo conjunto con la Policía de Jujuy, el Escuadrón 21 La Quiaca de la Gendarmería Nacional, la Policía Federal Argentina y las autoridades de Bolivia. Según pudo saber este medio, en las últimas horas se halló un cuerpo durante un rastrillaje en el país fronterizo, pero tras identificarlo, se descartó que sea de Martínez.
El fiscal Alberto Omar Mendívil, titular de la Fiscalía de Investigación Penal Preparatoria N° 11 de La Quiaca, confirmó que la investigación apunta a territorio boliviano: "Barajamos la hipótesis de que él cruzó a Bolivia. No se encontraría en el país, estaría en Bolivia", afirmó. Mendívil también indicó que el trabajo se desarrolla de forma coordinada con la Fiscalía y la Policía de Villazón, dado que el ingreso a otro país soberano requiere comunicación y autorización previa para cualquier acto procesal.
El cruce quedó registrado en cámara. De acuerdo con información difundida por El Tribuno de Jujuy, las imágenes captaron el momento en que Martínez pasó por el sector del río, a la altura de la calle Jujuy. El paso que utilizó no es el puente internacional habilitado, sino uno que, según Celinda, es de uso habitual entre los vecinos de ambos lados de la frontera: "No diría clandestino, es un paso inhabilitado, pero que es un paso que utilizamos todos, la mayoría de los ciudadanos argentinos", explicó. El propio fiscal graficó la permeabilidad de esa zona: "Usted hágame cuenta que está parado en la avenida 9 de Julio y necesita ir de una vereda a otra. Cruza la senda peatonal y está en la avenida otra. Así de fácil es."
Desde que cruzó, no hubo ningún tipo de comunicación. Ni con la familia ni con nadie de su entorno. Ese silencio es, para los investigadores, uno de los elementos más llamativos del caso. "Maximiliano tenía un buen vínculo con la madre, con la familia, siempre permanentemente en continuo contacto", señaló Mendívil. "El hecho de no haberse contactado con la familia, cosa que sí lo hacía de manera cotidiana, diaria, pero muy seguido, siempre en contacto con la madre, es algo que nos lleva a una hipótesis de trabajo", agregó. Cuando la familia intentó llamarlo, el teléfono ya estaba apagado.
El perfil del agente añade otra capa de atención al caso. Martínez es una persona joven, sin patologías de base conocidas y con entrenamiento como miembro de una fuerza de seguridad. Según Mendívil, esas características son las que hacen que este caso se diferencie de otras búsquedas: "Un muchacho joven, no tiene una patología de base, es miembro de una fuerza de seguridad. Generalmente, cuando hay una persona con esta característica y no vuelve a su hogar dentro de veinticuatro, cuarenta y ocho o setenta y dos horas, lo más común es que se comunique", explicó. En cuanto a si existe un protocolo diferenciado por tratarse de un agente, fue claro: los procedimientos de búsqueda son los mismos para todas las personas; lo que varía son las circunstancias particulares de cada caso.
Sobre las hipótesis en curso, el fiscal fue deliberadamente reservado. Reconoció que trabajan en varias líneas de forma simultánea, que algunas van tomando más peso y otras no, pero se negó a dar detalles por razones de confidencialidad. "Nosotros trabajamos en todas las hipótesis posibles, no descartamos ninguna", afirmó. Ante la pregunta de si Martínez podría haber tomado distancia por voluntad propia, respondió en el mismo tono: no hay certezas, y la investigación avanza sobre todas las posibilidades abiertas.
El operativo de búsqueda se intensificó el sábado 13 de septiembre, con un despliegue de alrededor de 250 efectivos argentinos y bolivianos en los alrededores del Puente Internacional Horacio Guzmán. Durante la noche del viernes se realizaron allanamientos en 15 espacios públicos y domicilios particulares de Villazón, bajo la intervención de la Fiscalía de esa ciudad y la Policía Boliviana, sin resultados positivos. Los equipos también recorrieron hospitales, clínicas y alojamientos en ambas ciudades, e incluyeron verificaciones en centros de salud ante la posibilidad de que el agente hubiera sufrido un accidente. Además, se secuestraron dispositivos DVR para analizar las imágenes de cámaras de seguridad y reconstruir el recorrido que realizó Martínez tras cruzar la frontera.
Dada la falta de novedades y la extensión geográfica de la búsqueda, las autoridades solicitaron la activación de una alerta amarilla de Interpol, que ya fue efectivizada. Mendívil explicó que esa medida responde específicamente a la condición de integrante de una fuerza de seguridad argentina. Al mismo tiempo, la colaboración con Bolivia se sostiene sobre la base de un trabajo conjunto que, según el fiscal, ya produjo resultados positivos en causas anteriores: "Hemos logrado muchísimos resultados positivos trabajando de esta manera con las autoridades de Bolivia, de la Policía, de la Fiscalía", afirmó.
La familia de Martínez recibe contención por parte del Ministerio Público y cuenta con el acompañamiento de un psicólogo. Celinda confirmó que los padres, emocionalmente afectados, no estaban en condiciones de dar declaraciones públicas. Ella tomó la palabra con su autorización. Sobre el estado de la investigación, la tía del agente fue directa: "Pese a los trabajos mancomunados que han hecho, nosotros no tenemos ninguna novedad. Y la verdad que se torna difícil, porque ya no sabemos a quién recurrir, a quién preguntar", dijo.
Martínez mide 1,67 metros, tiene tez trigueña y cabello corto negro. La última vez que fue visto llevaba pantalón deportivo negro y zapatillas grises marca Adidas. Quienes cuenten con información sobre su paradero pueden comunicarse al 911, o a los teléfonos 388-6860239 y 388-6828607, o acercarse a la dependencia policial más cercana.