7 de septiembre de 2026
Viento a favor para la Argentina: el precio de los granos llegó al nivel más alto de la última década
Fondos especulativos y factores climáticos y geopolíticos empujan a Chicago a récords multianuales, mientras el mercado local acompaña con fijaciones y negocios que marcan máximos en varias campañas
El mercado internacional de grano atraviesa semanas de fuerte tensión, con la combinación de un clima adverso en distintas regiones productoras, un conflicto bélico que sigue golpeando la logística de exportación en el Mar Negro y una demanda que no da tregua. En ese escenario, los grandes jugadores financieros decidieron mover sus fichas con una convicción que no se veía desde hace más de una década.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los fondos especulativos tomaron la posición neta comprada más alta por lo menos desde 2014. En consecuencia, en los últimos días, la plaza de Chicago fue escenario de récords multianuales de precios para trigo, soja y maíz.
Los grandes operadores le apuestan a un escenario de precios sostenidos en niveles altos y, de acuerdo con la BCR, "la apuesta alcista es aún más acentuada que en el punto más crítico de la guerra de Medio Oriente y que en el estallido del conflicto europeo".
El maíz mantuvo su sendero alcista impulsado por una serie de factores que vienen presionando los precios al alza. Las condiciones del cultivo en Estados Unidos siguen deteriorándose: el último relevamiento "Crop Progress" del USDA mostró que el 57% del maíz se encuentra en condiciones buenas a excelentes, cuando hace un año esa cifra llegaba al 69%. En Francia, el panorama es todavía más complicado: el último dato oficial de "FranceAgriMer" mostró las peores condiciones en 15 años, con apenas el 28% del cereal en estado bueno a excelente. Ante ese contexto, la BCR señaló que "es difícil descartar que la estimación de la cosecha en ese país sufra mayores recortes respecto a la última cifra reportada de 50 Mt".
Con ese telón de fondo, el maíz llegó a un máximo en tres años en Chicago al tocar los USD 214 por tonelada, impulsado también por las subas del trigo, dado que ambos cereales compiten como alimento forrajero. El trigo, por su parte, tocó la semana pasada los USD 288 por tonelada en la plaza estadounidense, un máximo en tres años, y esta semana fluctuó en torno a ese nivel sin superar la marca.
La incertidumbre geopolítica sigue siendo protagonista. Este martes, Rusia rechazó una moratoria para pausar los ataques en el Mar Negro y atacó infraestructura portuaria en Odesa. Una organización ucraniana del sector agrícola advirtió que la cadena debería prepararse para redirigir sus exportaciones a otros puertos, ya que la operatividad de las terminales de aguas profundas podría reanudarse recién en diciembre o enero. Sin embargo, sobre el cierre de la semana, Vladimir Putin dejó entrever que existen posibilidades de avanzar hacia un acuerdo de paz, tras lo cual el futuro más operado de trigo cayó un 2,5% este jueves, hasta ubicarse en USD 276 por tonelada.
A las dificultades del conflicto se suma que las rutas alternativas para la exportación ucraniana también presentan cuellos de botella: el río Danubio se mantiene con niveles de agua mínimos que restringen el flujo comercial, y esas vías tampoco están preparadas para absorber el volumen de tráfico que exige la redirección de los grandes volúmenes recién cosechados. En ese marco, la Argentina encuentra una oportunidad: el "line-up" de trigo está en máximos de cinco años a esta altura, el más alto desde abril, en momentos en que las demoras del cereal del Mar Negro para llegar a destino abren una ventana donde el producto argentino gana atractivo como alternativa.
Tras la suba de precios en Chicago, los futuros de trigo 2026/27 en A3 alcanzaron máximos para el contrato de diciembre de 2026, y el pricing de mercadería respondió con firmeza. Los negocios hechos a precio cerrado más que duplicaron esta semana a los de la anterior, con 0,73 millones de toneladas frente a 0,30 millones de toneladas, el registro más alto en materia de fijaciones desde que se negocia el trigo de la nueva campaña.
En el mercado local, el trigo disponible en la pizarra de Rosario llegó a negociarse en USD 237,5 por tonelada, o $357.200 por tonelada, cerca de los máximos desde 2024. El disponible de maíz, por su parte, volvió a tocar los USD 190 por tonelada, o $282.000 por tonelada, un máximo desde julio.
La comercialización de soja en la Argentina mostró un repunte en las últimas semanas, tanto en la mercadería de la campaña en curso como en la nueva. A la semana del 25 de agosto se llevaban negociadas 26,5 millones de toneladas de la campaña actual y 775.000 toneladas de la 2026/27. Solo en esa semana se comercializaron 970.000 toneladas de soja de la campaña en curso, el volumen semanal más alto desde fines de junio, acompañado por fijaciones que superaron el 1,04 millones de toneladas.
El movimiento más marcado, sin embargo, se dio en la soja nueva. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, las fijaciones de la 2026/27 más que cuadruplicaron el promedio semanal de las semanas previas, con una participación elevada de operaciones a precio hecho.
En el disponible, la pizarra de la soja alcanzó los $550.000 por tonelada al 31 de agosto, equivalentes a USD 367 por tonelada, casi un 9% por encima de los valores de mediados de mes. Las posiciones diferidas reaccionaron en el mismo sentido: el contrato a cosecha de mayo de 2027 llegó a tocar los USD 354 por tonelada sobre el cierre de agosto, quince dólares por encima de los valores de comienzos de mes.
Ese desplazamiento de la curva local se apoya en lo que ocurre en el mercado internacional, sostenido por al menos tres factores: la sólida demanda china por soja estadounidense, el petróleo en alza por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y el deterioro del cultivo en Estados Unidos. Sobre el primer punto, durante agosto el USDA confirmó ventas privadas de soja a China con elevada frecuencia, con registros por 2,98 millones de toneladas en todo el mes.
Del lado de la oferta, el reporte semanal Crop Progress del USDA redujo la calificación de la soja estadounidense al 58% en condición buena a excelente, desde el 60% de la semana previa, una caída mayor a la que anticipaban los analistas, que preveían 59%. En paralelo, los precios del petróleo crudo subieron más de 7% desde el inicio de la semana tras la reanudación de acciones militares entre Estados Unidos e Irán, lo que reavivó las preocupaciones sobre el suministro global.